Contrario a lo que han manifestado, las redes sociales no sólo ofrecen una plataforma tecnológica, también seleccionan y editan contenidos.
En la última semana, tres casos que giran alrededor de la censura ponen la vista en las redes sociales y en el alcance que tienen estas plataformas dentro de la vida pública de las personas al convertirse en foros de expresión y de interacción social, pero no sólo eso, el debate vuelve sobre el papel que desempeñan en la edición de contenidos.
El primer caso tiene que ver con la BBC y su nueva política que prohíbe a sus columnista s expresar cualquier tipo de opinión política en las redes sociales. Al tomar el cargo de director hace un par de semanas, Tim Davie lanzo una serie de reglas operativas entre las que se incluían tener un control riguroso sobre la forma en la que sus colaboradores interactúan y opinan en las redes sociales, todo ello encaminado a evitar opiniones tendenciosas o debates ríspidos que puedan poner en entredicho la imparcialidad de la cadena pública de medios y de cierta manera, alinearse con el espíritu conservador del gobierno de Boris Johnson.
En esa misma semana, Instagram y Facebook censuraron dos contenidos que provocaron una serie de reacciones y manifestaciones en contra. En el primer caso, Instagram bloqueó las cuentas de los caricaturistas de la revista Charlie Hebdo quienes habían compartido la portada del mes y que incluía una caricatura de Mahoma, que, de acuerdo con la religión musulmana, no debe ser representado de ninguna manera. No sólo el contenido fue retirado, sino las cuentas suspendidas.
WhatsApp refuerza su escudo de privacidad: lanza función para blindar conversaciones
Elon Musk admite que comprar Twitter fue ‘doloroso’ y que vendería la empresa si tuviera interesados
Una charla sobre ChatGPT: ‘Si tu trabajo es como el de un robot, un robot te quitará el trabajo’
<em>Expertos en vacunas de la OMS recomendaron que las vacunas de refuerzo ya no sean administradas para la población, salvo casos de riesgo.</em>