Washington, 11 de diciembre de 2025.
El presidente estadounidense Donald Trump declaró este jueves que la campaña de presión que su Gobierno mantiene sobre Venezuela obedece a “muchas cosas”, entre ellas —según dijo— asuntos migratorios y el tráfico de drogas, aunque evitó detallar el alcance del operativo militar desplegado en el Caribe.
Las declaraciones surgieron tras preguntarle en el Despacho Oval si el aumento de presencia militar se relaciona específicamente con el combate al narcotráfico o con el petróleo, luego de que Washington incautara recientemente un petrolero venezolano cuyo cargamento de crudo prevé confiscar.
Evasión sobre el petróleo y nuevas críticas al Gobierno venezolano
Trump no respondió directamente sobre el tema petrolero —señalado por críticos como un móvil central de la estrategia estadounidense— y sostuvo que la campaña no se limita a un solo motivo.
“Se trata de muchas cosas”, expresó, insistiendo en acusaciones que ha repetido durante el año, entre ellas que el Gobierno venezolano habría permitido la entrada a EE.UU. de personas con antecedentes delictivos o provenientes de instituciones psiquiátricas, afirmaciones que no han sido respaldadas por datos, tal como recoge el texto original.
El mandatario volvió a señalar a la cúpula política y militar de Venezuela por presunto involucramiento en el envío de drogas a Estados Unidos y destacó que —según su Gobierno— las operaciones militares contra “narcolanchas” en el Caribe y el Pacífico oriental habrían reducido en un 92 % el tráfico en esas rutas.
Advertencias y escalada en el discurso
Trump advirtió que cualquiera que participe en dichas actividades “no le va a ir bien” y reiteró que ataques “en tierra” contra grupos que Washington acusa de estar vinculados al narcotráfico “se están poniendo en marcha”.
Cerró sus declaraciones con una frase que resume el tono de su postura hacia el Gobierno venezolano:
“Nos han tratado mal y supongo que ahora nosotros no los estamos tratando demasiado bien”, afirmó.
