Redacción | 20 de agosto de 2025
Rumbo a las elecciones de 2027, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) explora seriamente la posibilidad de competir en solitario en al menos cuatro estados clave, donde su estructura, liderazgo y posicionamiento local podrían permitirle disputar gubernaturas sin depender de la coalición con Morena y el Partido del Trabajo.
Aunque hasta ahora ha sido un socio estratégico en la alianza gobernante de la 4T, el Verde ha comenzado a dar señales de autonomía, motivado por su crecimiento electoral reciente y la consolidación de figuras políticas propias. En escenarios donde las tensiones internas en Morena dificultan acuerdos o la disputa por candidaturas se intensifica, el Verde ve una oportunidad para capitalizar su fuerza territorial.
La dirigencia nacional del PVEM, encabezada por Karen Castrejón Trujillo, ha insistido en que mantienen respaldo hacia el gobierno del presidente López Obrador y de la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, Castrejón dejó abierta la posibilidad de que su partido postule candidaturas propias donde se considere competitivo. “Para eso nos hemos preparado”, afirmó el pasado 11 de julio en conferencia de prensa, haciendo alusión a sus avances en estados como San Luis Potosí.
A continuación, el panorama en los cuatro estados donde el Verde evalúa ir por la libre en 2027:
1. Quintana Roo
En su tierra natal, Karen Castrejón anticipó que Quintana Roo es uno de los estados donde el Verde podría presentar candidatura propia. Aunque actualmente gobierna Morena, el PVEM ha incrementado su presencia en el estado y cuenta con operadores políticos sólidos y una estructura competitiva.
“El estado está listo para ser gobernado por el Verde”, aseguró Castrejón, sin descartar que se sienten a negociar con Morena, pero dejando claro que buscarán posicionar perfiles propios en las encuestas.
2. San Luis Potosí
Ricardo Gallardo Cardona, actual gobernador potosino, es la figura más visible del Partido Verde y un actor clave en este distanciamiento con Morena. Gallardo impulsa a su esposa, la senadora Ruth Miriam González, como posible sucesora en la gubernatura, y también se ha mencionado a su padre, Ricardo Gallardo Juárez, como carta alterna.
Este escenario habría influido en el cambio en la reforma contra el nepotismo promovida por Sheinbaum, que fue modificada para aplicarse hasta 2030. Mientras tanto, Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, se perfila como la principal carta de Morena, lo que anticipa un choque de trenes en la definición de candidaturas.
3. Zacatecas
En medio de la disputa interna entre morenistas como Saúl Monreal y otros actores locales, el Verde ve una oportunidad. El diputado Carlos Puente, coordinador del PVEM en San Lázaro, ya se destapó públicamente como aspirante a la gubernatura en marzo pasado.
Puente aseguró estar listo para participar en una encuesta —si hay coalición— pero también dejó claro que el Verde tiene la fuerza suficiente para contender en solitario, con respaldo de su bancada y liderazgos locales.
4. Guerrero
En Guerrero también se ha generado un ambiente propicio para que el Verde busque volar por su cuenta. En marzo pasado, durante un evento en Acapulco, Arturo Escobar propuso a la dirigente nacional Karen Castrejón como precandidata a la gubernatura del estado, propuesta que fue recibida con porras de “¡gobernadora!” por la militancia.
Aunque Castrejón ha dicho que respetarán los procesos internos de Morena si se mantiene la alianza, el hecho de que presenten una carta propia marca distancia y estrategia.
¿Fractura irreversible o presión electoral?
La posibilidad de que el PVEM compita en solitario no implica una ruptura total con Morena ni con la agenda de la 4T, al menos por ahora. Lo que sí refleja es un reposicionamiento táctico del partido verde, que busca obtener más espacios de poder y negociar desde una posición de fuerza.
Con más de 17 gubernaturas en juego y una nueva legislatura federal por renovarse en 2027, el reparto de candidaturas en la alianza gobernante será uno de los temas más delicados de los próximos años. Lo que está claro es que el Verde no quiere seguir siendo un mero acompañante, y prepara su propia hoja de ruta.
¿Verde independiente o Verde aliado? La respuesta dependerá de las encuestas, las negociaciones internas y la habilidad de Morena para mantener unida a la 4T sin fracturar sus alianzas clave.

