Ciudad de México, 27 de noviembre de 2025 — A 44 años del inicio de la epidemia de VIH en el mundo, especialistas advirtieron que México registra un crecimiento constante en el número de nuevos diagnósticos. Hasta septiembre de este año, el país ha identificado 15 mil 480 nuevos casos, y acumula alrededor de 370 mil personas viviendo con el virus.
En una conferencia previa al Día Mundial de la Lucha contra el Sida, el infectólogo Sigfrido Rangel detalló que del total acumulado, 80 % corresponde a hombres, 19 % a mujeres y 1 % a menores de 15 años. El especialista subrayó que, aunque el control ha mejorado, la epidemia muestra un repunte en los últimos años.
“Estamos observando casi 20 mil casos nuevos al año, lo que representa un incremento respecto a los últimos tres o cuatro años”, explicó. Este comportamiento, añadió, es similar al observado en otros países y mantiene al VIH como un reto importante de salud pública, especialmente entre jóvenes.
De acuerdo con Javier Martínez, presidente de la Red Mexicana de Personas que Viven con VIH/Sida, en la Ciudad de México dos de cada diez pruebas realizadas dan positivo a VIH, mientras que cuatro de cada diez muestran infección por sífilis. A nivel nacional, se estima que 200 mil personas reciben tratamiento antirretroviral.
Rangel señaló que uno de los factores clave en el incremento de casos es la disminución en la percepción de gravedad del VIH. Al convertirse en una enfermedad tratable y con expectativas de vida similares a la población general, muchos grupos de riesgo relajan las medidas preventivas.
También destacó la falta de acceso a información y a medidas preventivas como los fármacos de profilaxis preexposición (PrEP). “Si todas las personas en riesgo tomaran profilaxis, podríamos detener la transmisión y llegar a cero infecciones nuevas en unos años”, dijo, citando estimaciones de la Organización Mundial de la Salud.
La situación se agrava en comunidades rurales, especialmente en Chiapas, donde el estigma es alto y persisten barreras para acceder a pruebas y tratamientos. El estado registra 9 mil 153 casos notificados.
Martínez alertó sobre el impacto del envejecimiento entre las personas que viven con VIH. Estudios como Positive Perspective, implementado en 29 países, señalan que muchos pacientes ahora enfrentan diagnósticos adicionales como diabetes e hipertensión. Sin embargo, México carece de especialistas en geriatría enfocados en esta población.
Además, el 67 % de quienes viven con VIH reporta preocupación por los efectos a largo plazo de su medicación, mientras que el 57 % teme la polifarmacia, destacó el especialista de GSK México, Rafael Polanco.
Los expertos anunciaron que la Cofepris aprobó el medicamento Cabotegravir, un inhibidor de integrasa de administración inyectable con dosis cada dos meses —seis veces al año— que puede prevenir la infección prácticamente al 100 %, según los especialistas. Esperan que pronto forme parte del compendio nacional de medicamentos tanto en el sector público como en el privado.
Este tipo de terapias de larga duración, explicaron, buscan mejorar la calidad de vida de las personas con VIH al reducir la dependencia diaria de pastillas y disminuir la toxicidad asociada al tratamiento continuo.
