Por Redacción | Ciudad de México, 24 de septiembre de 2025
La inflación en México mostró señales de estabilidad durante la primera mitad de septiembre, al ubicarse en una tasa anual de 3.74%, según cifras divulgadas este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Aunque se registró un ligero incremento quincenal del 0.18% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), la cifra anual representa una disminución significativa respecto al mismo periodo del año pasado, cuando la inflación alcanzaba el 4.66%.
El nivel actual del INPC se ubicó en 141.181 puntos, lo que refleja una economía que, pese a los altibajos globales y a factores internos como el alza en servicios educativos, comienza a mostrar señales de contención inflacionaria.
Presión en servicios educativos y vivienda
Entre los productos y servicios que más incidieron en el aumento de precios destacan la educación primaria, la universidad y la vivienda propia, todos con incrementos notables en sus tarifas, justo en el inicio del ciclo escolar. En contraste, se observaron reducciones en los precios de la papa y otros tubérculos, el aguacate y algunos servicios profesionales, lo que ayudó a suavizar el impacto inflacionario general.
Inflación subyacente y no subyacente: qué está detrás del número
El índice de precios subyacente —que excluye productos de alta volatilidad como alimentos y energéticos— presentó un aumento del 0.22% quincenal. Al interior de este indicador, las mercancías subieron 0.23% y los servicios, 0.20%, revelando una presión contenida, pero persistente, en el consumo cotidiano.
Por su parte, el índice no subyacente creció solo 0.03%, con alzas en productos pecuarios (0.24%), mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno bajaron 0.04%.
Canasta básica: ligera presión para los hogares
La canasta de consumo mínimo, compuesta por 170 productos y servicios esenciales, presentó un aumento de 0.24% quincenal y de 3.71% a tasa anual. Aunque más moderada que en 2024, cuando la inflación de esta canasta fue de 4.47%, el incremento sigue reflejando el impacto sobre los hogares de menores ingresos.
Un panorama más alentador, pero con cautela
Tras cerrar 2024 con una inflación del 4.21%, la más baja en cuatro años, la economía mexicana mantiene una tendencia hacia la desaceleración inflacionaria, alejándose de los niveles críticos de 2022, cuando la tasa anual llegó al 7.82%, el mayor nivel en más de dos décadas.
Aun así, analistas advierten que factores estacionales, el comportamiento de los precios internacionales de alimentos y energía, y decisiones de política monetaria seguirán siendo determinantes en el comportamiento de la inflación durante el resto del año.
