Ciudad de México, 11 de diciembre de 2025.
El artista puertorriqueño Bad Bunny inauguró la primera de sus ocho presentaciones en la capital mexicana como parte de su gira Debí tirar más fotos World Tour, convirtiendo el Estadio GNP Seguros en una fiesta masiva que reunió a más de 60 mil asistentes y seguidores provenientes de México y más de 70 países.
Durante más de dos horas, el público respondió con energía a cada tema del repertorio del Conejo Malo, desde sus éxitos globales hasta canciones icónicas para el público mexicano como Chambea. Ni la ligera llovizna impidió que la multitud bailara al ritmo del reguetón y otros ritmos latinos.
Un inicio emotivo y un mensaje de cercanía
Bad Bunny agradeció el cariño de México, afirmando que el país lo hace sentir “como en casa” y destacando que no es casualidad que la Ciudad de México sea la última sede de su gira en 2025.
“Mientras uno está vivo, uno debe amar lo más que pueda”, expresó en uno de los momentos más emotivos de la noche.
A través de su personaje, la rana Concho, el artista relató sus primeras impresiones en la capital mexicana, desde su exploración del Zócalo hasta su ruta gastronómica por tacos, pozole y tacobirrias.
“En el picante ustedes son los que mandan”, dijo entre risas, desatando el entusiasmo del público antes de iniciar un intenso bloque de perreo.
Un espectáculo en constante movimiento
El concierto abrió con Bad Bunny vestido con traje beige, corbata dorada y gafas tipo aviador. Más tarde, cambió a un atuendo más relajado para aprovechar cada rincón del escenario, incluida la azotea de su icónica Casita, donde mantuvo a la multitud en constante baile.
Sobre el escenario también lo acompañaron la banda Chiwi y Pleneros de la cresta, quienes enviaron un mensaje de unidad al público latinoamericano al afirmar: “somos guerreros”.
El público respondió coreando: “Benito, hermano, ya eres mexicano”, un gesto que el cantante devolvió con agradecimiento.
“Si hay algo que Puerto Rico y México comparten es el orgullo por nuestra cultura”, afirmó.
Ritmos variados y un cierre vibrante
Además del reguetón que lo catapultó a la fama, Bad Bunny incorporó salsa y otros géneros latinos, interpretando temas como Yo perreo sola, Safaera, Me porto bonito y Callaita.
Antes de cantar Mónaco, lanzó su clásico grito: “¡Viva México cabrones!”, desatando una ovación colectiva.
El espectáculo cerró con Eeo y un repertorio de casi 30 canciones, entre ellas Ojitos bonitos, Bichiyal, Si veo a tu mamá, No me conoce y DtMF.
Impacto económico y asistencia masiva
De acuerdo con la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo, los ocho conciertos dejarán una derrama económica superior a 3,200 millones de pesos, impulsada por la venta de boletos, consumo y ocupación hotelera.
Las autoridades locales estiman que entre 500 mil y 520 mil personas asistirán al total de presentaciones, lo que reitera a la Ciudad de México como uno de los escenarios más relevantes para los grandes tours internacionales.
