El expresidente estadounidense Donald Trump lanzó un nuevo reclamo hacia México al exigir que se atiendan de inmediato los problemas relacionados con el suministro de agua y el sistema de alcantarillado en la zona fronteriza. Sus declaraciones, realizadas este 10 de diciembre de 2025, reavivaron la tensión en torno a la gestión binacional de infraestructura y servicios públicos en la región.
Trump señaló que las fallas recurrentes en drenaje y abasto de agua han generado afectaciones en comunidades cercanas y demandó que el gobierno mexicano actúe “sin demora” para corregir la situación. Aunque no detalló medidas concretas, su postura fue interpretada como un llamado de presión hacia las autoridades mexicanas, en un momento en que ambos países enfrentan retos en materia de cooperación hídrica.
El tema del manejo de agua en la frontera ha estado en el centro del debate durante los últimos meses, tanto por la necesidad de actualizar infraestructura como por las demandas crecientes derivadas del crecimiento urbano. Expertos señalan que, aunque el problema es histórico y compartido, las declaraciones del exmandatario podrían dificultar los esfuerzos diplomáticos para hallar soluciones coordinadas.
Por parte de México, funcionarios federales han reiterado que se trabaja en proyectos para mejorar la red de agua potable y saneamiento en ciudades fronterizas, además de reforzar la colaboración técnica con agencias estadounidenses.
