Nueva York, 2 de julio de 2025 — El productor musical y empresario Sean “Diddy” Combs fue absuelto este martes de los cargos más graves en su contra, incluidos los de tráfico sexual y crimen organizado, en un caso que captó la atención mediática internacional durante meses. Sin embargo, el jurado lo declaró culpable de un delito vinculado a la facilitación de la prostitución, lo que lo exime de enfrentar una posible cadena perpetua, pero no lo libra de consecuencias legales.
El veredicto se dio a conocer en un tribunal federal de Nueva York, donde la fiscalía había presentado un extenso expediente en el que señalaba a Combs de presuntamente organizar viajes y encuentros sexuales forzados con mujeres, entre ellas sus exparejas Cassie Ventura y otra denunciante identificada como “Jane”, quienes aseguraron haber sido transportadas entre ciudades e incluso países para participar en actividades que el propio Combs habría denominado “freak offs”.
La defensa de Combs insistió durante el proceso en que las relaciones descritas fueron consensuadas y que las actividades denunciadas no constituían trata ni coerción. El jurado, tras deliberar durante más de 20 horas, coincidió parcialmente con esa argumentación.
El artista fue hallado culpable de un cargo por facilitar encuentros sexuales comerciales bajo condiciones que violan normas estatales, lo que podría implicar una sentencia menor —de entre dos a cinco años de prisión— según el código penal aplicable.
Por otra parte, fue absuelto de los cargos federales por tráfico sexual y crimen organizado, acusaciones que habrían significado una condena de cadena perpetua en caso de haber sido hallado culpable.
A la salida del tribunal, los abogados de Combs calificaron el resultado como “una victoria parcial para la verdad”, aunque reconocieron que apelarán el veredicto por el delito relacionado con la prostitución. “Sean Combs mantiene su inocencia total y está aliviado por no haber sido condenado por crímenes que nunca cometió”, declaró su equipo legal.
Las víctimas, por su parte, expresaron decepción con el resultado, aunque destacaron que al menos un cargo fue validado por la justicia. “Sabemos que la justicia rara vez es perfecta, pero hoy se reconoció parte de lo que vivimos”, escribió Cassie Ventura en un comunicado difundido en redes sociales.
Más allá del resultado legal, el juicio contra Combs volvió a poner bajo escrutinio los excesos de la industria del entretenimiento y la impunidad con la que muchas figuras poderosas han operado durante décadas. La fiscalía presentó testimonios, videos y registros de viajes que, aunque no bastaron para sustentar los delitos más graves, sí revelaron un entorno de explotación, abuso de poder y relaciones marcadas por desequilibrios profundos.
El juez del caso fijó la audiencia de sentencia para el próximo 15 de septiembre. Hasta entonces, Combs permanecerá en libertad bajo fianza, con restricciones de viaje y contacto con testigos del caso.
Este veredicto marca un punto de inflexión en la carrera de uno de los empresarios más influyentes del hip hop, quien ahora enfrenta no solo un proceso judicial, sino también el escrutinio público y el impacto en su legado profesional y personal.
