La columna más chingona —y leída— de todo Quintana Roo.
🐜 Por Joaquín Pacheco Cabrera
Dicen que las grandes transformaciones no se anuncian con discursos, sino con hechos. Y eso es precisamente lo que vimos con la inauguración del tercer nivel del Edificio 5-E de la Universidad del Caribe (UNICARIBE) en Cancún, una obra que sintetiza la visión del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo impulsado por la Gobernadora Mara Lezama Espinosa.
No se trata solo de cemento, acero y aire acondicionado; se trata de una inversión con propósito. Más de 54 millones de pesos destinados no solo a construir aulas, sino a levantar sueños, abrir caminos y garantizar que 3,914 estudiantes tengan acceso a una educación inclusiva, moderna y de excelencia.
En un estado donde la juventud marca el pulso del progreso, esta infraestructura educativa representa un mensaje claro: la educación no es un gasto, es la mejor inversión social. El IFEQROO, bajo la dirección de Aldo Andrés Castro Jiménez, ha demostrado que cuando hay liderazgo, planeación y transparencia, las obras no solo se terminan, sino que se hacen bien, con calidad y con sentido humano.
El edificio, equipado con aulas didácticas, elevador de accesibilidad universal, mobiliario integral y tecnología de punta, no solo eleva el nivel académico, sino también el orgullo de Cancún como ciudad universitaria. Y lo mejor: con el sello de “Inversión Educativa Verificada – Infraestructura Transparente” otorgado por el IDAIPQROO, se reafirma que cada peso se aplicó donde debía, con total claridad y compromiso público.
Durante la ceremonia, Castro Jiménez lo dijo con contundencia:
“Hoy, gracias a la gobernadora Mara Lezama, hacemos entrega de este edificio equipado; sentamos las bases de un futuro brillante para nuestros jóvenes”.
Y tenía razón. Este tipo de acciones no solo construyen muros, sino futuro, confianza y esperanza. Son el reflejo de un gobierno humanista, con corazón feminista, que entiende que el progreso no se decreta, se construye día a día, desde las aulas, con cada estudiante que se prepara para transformar su entorno.
En tiempos donde los “grillos” abundan y las voces críticas no faltan, lo cierto es que los hechos hablan más fuerte. Y hoy, los hechos dicen que Quintana Roo avanza, con una Gobernadora que no solo gobierna, sino que inspira.
Porque al final, una sociedad educada es una sociedad libre, y esa es la lección más importante que deja esta obra en la UNICARIBE: la educación es el cimiento del bienestar que todos merecemos.

